domingo, 15 de junio de 2008

LA INTELIGENCIA Y EL DINERO

LA INTELIGENCIA Y EL DINERO

Tengo un amigo que dice que cuanto más dinero se tiene es porque se es más inteligente. Y lo dice convencido. Es un riquillo de provincias, admira a los que tienen o cree él que tienen más dinero, sobre todo si son de la capital, y desprecia a los que tienen menos. Su concepto de dinero abarca toda clase de bienes: fincas, pisos, casas, coches, cuadros, etc.

Pero es divertido. En el juego se entrega para ganar. Cuando pierde hace un gesto de mohín y, eso sí, paga. Pero cuando gana es la monda, porque el pobre al que derrota se ve en la más profunda de las miserias al haber perdido frente a él. Y más divertido es cuando, jugando con él, se le recuerda a alguno de sus amigos que pasaron a mejor vida. Entonces se distrae y pierde el control del juego. Con lo que conociendo esa debilidad, de vez en cuando, si nos acordamos, sacamos el tema a colación y le hacemos perder.

Lo que le ocurre, como a más gente, es que cuanto más dinero se tiene se tiene más miedo a la muerte. Conozco gente que malvive atesorando pasta pensando en que se va a quedar desvalido al llegar a la vejez y necesitará el dinero para ser atendido. En una ocasión, cuando murió un conocido muchirrico en un accidente, le dije que a todo el mundo le llega su hora en cualquier momento. Y como tenía coches baratos por aquello de ahorrar, desde entonces pasó a tener coches grandes, sin importarle el precio.

Para él la inteligencia no tiene nada que ver con el cociente intelectual. Se puede ser de todo en la sociedad, pero si no se tiene dinero, no se es nada. Solamente son inteligentes los ricos. Los demás no contamos. Y cuando se le indica que fulanito de tal ha amasado una fortuna a costa de pelotazos inmobiliarios o de mangancias industriales, que de todo hay, entonces dice que es muy inteligente y que si le han metido en la cárcel ha sido por envidia, porque los jueces no tienen ni idea y es la envidia la que les lleva a depositar a ese inteligente amasafortunas en el talego. Si empuran a un pobre se lo merece, pero si se trata de un rico es un accidente y hay que rezar por él.

Y teniendo tanto miedo a la muerte vigila su tensión, se hace análisis cada dos por tres, rechaza alimentos, carece de sentido del humor e incluso mata antes de tiempo a los que tienen una enfermedad. Todo un poema. Es la vida así. Que le aproveche.

10 comentarios:

Raúl Urbina dijo...

La falta de sentido del humor creo que es una muestra palpable de falta de inteligencia.

Merche Pallarés dijo...

Ay, el dinero mata la alegría... Todos esos nuevo ricos con Masseratis, fincas, casas, pisos, cortesanas/os de lujo, avionetas privadas, mayordomos, doncellas, ¡no sé cómo pueden vivir! La verdad, es que YO no podría, ¿estar todo el dia pendiente de todas esas cosas y de toda esa gente? Qué dolor de cabeza... Pero sí desgraciadamente se les considera MUY inteligentes... Besotes, M.

manzacosas dijo...

Hola, RAÚL. Pues sí, les caracteriza además su falta de sentido del humor. Éste en concreto suelta unos chistes que se aprendió hace veinte o treinta años que carecen de gracia. Pero...

Pues sí, MERCHE. Además en Ibiza tienes bastantes nuevos ricos de esos prepotentes. Antes era un paraíso y apenas se les notaba, pero el ejemplo de Marbella llegó a todas partes, Malorca e Ibiza incluídas. Lo divertido es ver cómo rivalizan entre éllos por sus fortunitas, adquisiciones nuevas, horteradas sublemes, etc. Un saludo

BIPOLAR dijo...

Este hombre confunde los términos
No es inteligente el que se hace rico a costa de los demás, es un "ladrón".

Merche Pallarés dijo...

Sí Manza, antes había verdaderas fortunas en Ibiza. ¡Cuántos hippies de oro conocí - uno de ellos era un Rothschild! pero, como dices, no hacían ostentación, al contrario vivian vidas humildes en las viejas casas payesas sin agua y sin luz... Hoy en dia, es una horterada... Besotes, M.

manzacosas dijo...

Hola, BIPO. No es exactamente un ladrón. es un hombre envidioso, acomplejado precisamente por su falta de inteligencia, algo de lo que se da cuenta, y como ha hecho dinerito sin dar golpe al agua, pues confunde la inteligencia con "su" dinero. De estos hay varios ejmplares en nuestra burgalesa sociedad.

Hola, MERCHE. No es de ahora la horterada a la que aludes en Ibiza. Yo la he conocido siempre, y mira que ando por allí desde el 76 o 77. Cuando más palpable la ví fue a partir del 82. Un saludo. A ver si esta tarde repaso tus andanzas blogueras.

Merche Pallarés dijo...

Manza ¿por qué te crees que dejé la isla a principios de los 80? porque ya veía que rumbo estaba tomando... Y, ahora, el año que viene, cuando me jubile, tambien me marcharé. Volveré a mis raices, a Euskadi. Ya no puedo más con la isla... Besotes, M.

manzacosas dijo...

Hola, MERCHE. Bien tu decisión si esres de Euskadi. Es curioso, voy mucho por allí y he tenido algún trabajo interesante allí. Conservo una buena amistad y, fíjate bien, soy socio de una sociedad, Gizartea, desde hace casi 25 años. En esa época solamente éramos socios dos castellanos. Pero ten en cuenta que Euskadi también ha cambiado. Y ahora, para darte envidia, te diré que me trajeron el otro día 12 botellas de sidra, pero de sidra de la de verdad, de caserío, que, como es lógico, me voy trapiñando poquito a poco. es una delicia. Un saludo. Manzan

Merche Pallarés dijo...

Manza, pues sí. Me has dado envidia. Adoro la sidra. Recuerdo cuando la hacíamos en el caserío de mi amona (Gainchurizqueta) cuando mi padre tuvo un pequeño accidente que se cortó la mano y sangraba abundantemente. Yo era pequeña y me asusté muchísimo...todavía me acuerdo.
Sí, al final de mi vida tengo ganas de volver a mis raíces que, al fin y al cabo, están en Euskadi. Besotes, M.

manzacosas dijo...

Hola, MERCHE. Acierta volviendo a Euskadi, tierra maravillosa. Qué te voy a decir a tí. Un saludo