
Leí hace poco unas sensatas declaraciones del rector de la UBU esa en la que indicaba que si de él dependiera implantaría en Burgos los estudios de Ingeniería Industrial y Medicina. Estoy de acuerdo, y sin menospreciar a la carrera técnica, prefiero la humanística, y no hay mejor carrera humanística que la dedicada a la humanidad, la que alivia las enfermedades del humano y le ayuda a morir sin sufrimientos innecesarios en la inevitable desaparición que a todos llega, incluídos acaparadores y codiciosos.
¿Facultad de Medicina en Burgos? Pues sí, y está en nuestras manos el conseguirlo. Me explico. Resulta que en la ciudad gobierna un partido político. Y en la Comunidad de Castilla el mismo. En ambos casos con mayoría absoluta, o sea que nadie podría impedir la adopción de los acuerdos que fuesen necesarios. La UBU está en marcha. Hay terrenos de sobra. En marcha hay un nuevo hospital. Falta el presupuesto, faltan los acuerdos y la voluntad de hacerlo. El Concejo lo tiene fácil, acordarlo y ponerlo en marcha, pues nadie se opondría y la ciudad se volcaría. La Comunidad de Castilla pondría la financiación necesaria, la UBU los terrenos y su estructura ya organizada y en marcha. En este momento lo tenemos chupado.
¿Qué es más importante para la ciudad: la facultad de Medicina o la capitalidad cultural de no sé qué cosa? Porque esa capitalidad cultural (si llega a llegar, pues está muy crudo) desaparecería luego como el humo, mientras que la facultad de Medicina (que puede llegar, incluso antes del 2.016) permanecería. O sea, un título frente a una realidad. Y si ya tenemos el título del máximo honor, el de la muy noble y muy más leal, ¿para qué queremos más? Por cierto, ¿alguien sabe para qué nos ha servido ese título?
Y el presupuesto que ahora se destina a la obtención de otro título puede destinarse a la consecución de la facultad. Y los esfuerzos de los señores figurantes que figuran en las figuradas figuraciones de la capitalidad cultural esa bien pueden destinarse a la implantación de los estudios de medicina, la carrera del futuro, a algo que además de consolidarse en la ciudad serviría para el alivio de las enfermedades, de los dolores, etc., mientras que el titulito de marras no sirve más que para figurar. Opino que nos sobran títulos y nos faltan realidades. Que cada uno saque sus propias conclusiones. Diario de Burgos. 29.4.08