domingo, 20 de julio de 2008

A MATAR

A MATAR

En El País Semanal del 15 de junio aparece una interesante entrevista a Allan Mallinson, comandante retirado de los húsares del ejército británico, nacido en 1.949, que se dedica a escribir novelas militares históricas de le época de Napoleón, con gran éxito.

Se le entrevista en un club militar, por supuesto machista. Aparecen fotos suyas, se advierte que es ya un hombre maduro, fornido, elegante como todo británico que se precie, y contesta ampliamente a las preguntas que se le formulan relativas a su carrera militar, haciendo comparaciones entre los distintos ejércitos, sobre todo desde el punto de vista histórico. Pero hay alguna afirmación suya, formulada de manera rotunda, que es preocupante, entre las cuales destaco, por ser la que más me llamó la atención, la de que “LA MUERTE Y EL MATAR FORMAN PARTE DE LA CONDICIÓN MILITAR”

Relaciono este tema con lo que no hace mucho oí en televisión, al tiempo que veía su imagen, a uno de los jerifaltes del partido popular cuando se produjo el secuestro de un barco pesquero español en aguas bien lejanas y la aventura se zanjó felizmente mediante el pago de un rescate. Se dio la circunstancia de que una fragata de nuestra Armada fue enviada a aguas de la zona para escoltar al pesquero, y se especuló con la posibilidad de que hubiesen mediado los marinos españoles en el pago del rescate, lo que no era cierto aunque sí medió el gobierno español. Lo que dijo este buen hombre al respecto fue que LOS MILITARES NO ESTÁN PARA PAGAR, SINO PARA DISPARAR. Se trataba del amigo Trillo, jurídico de la Armada, el que mandó colocar una gran bandera de todos los españoles en la Plaza de Colón, el de la isla Perejil, que nos costó un serio incidente diplomático. Su padre fue gobernador civil (1.973) de Burgos, y también era jurídico de la Armada.

O sea, que en todas parte cuecen habas y en todas partes nos encontramos personajes que son partidarios del disparo y de la muerte, que admiten como natural el hecho de que una persona pueda matar a otra, que siguen pensando, como si la historia no nos hubiese enseñado nada, que si no puedes convencer a alguien puedes dispararle, que puedes eliminar a quien no piensa como tú, que quien no piensa como tú puede ser un enemigo a batir. ¿Tantas lecciones nos da la historia para esto...? ¿Tan poco hemos aprendido? De verdad que es triste la condición humana. Facultad de Medicina.

9 comentarios:

manzacosas dijo...

Hola a todos. Como durante una semana me ausento, que voy donde la obispa Aguirre a mal comer, pues os dejo eso para que penséis sobre la triste condición humana. Ya sé que se me nota un tanto pacifista, pero qué le vamos a hacer. Un saludo a todos. Manzacosas.

Merche Pallarés dijo...

Bueno, ¡de nuevo a los Madriles! que te vaya bien. Y, no, no hemos aprendido nada. La humanidad siempre cae en los mismos errores. Espeluznante, la frase militar... Besotes, M.

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Y estamos ya en el siglo XXI...

Fernando Manero dijo...

Cuidate, Manzacosas, que donde la Aguirre manda hace tiempo que dejaron de atar a los perros con longanizas. Si la ves, no la des recuerdos de mi parte, ya que me produce alergia su voz y su mirada. Muy oportuno el post sobre la condición militar de los militares de toda la vida. ¿Qué otra cosa cabría esperar de quienes hacen del conocimiento y ejercicio de las armas la razón de su vida?. Los hay discretos, y eso se les agradece. les hay bocazas como el que investiga el arte de la guerra de Bonaparte. Y los hay pura y simplemente cretinos, como el que tal mientas. En su palmarés poca relevancia hay, salvo que hizo, por lo visto, una tesis sobre Shakespeare, que desconozco. Pero como ministro personifica el mayor de los desastres de la democracia. Una calamidad, que pretende irse de rositas del terrible asunto del Yak 42, al que no aludes en tu entrada, pero es lo único que yo recuerdo de él. Cuidate. Un abrazo

BIPOLAR dijo...

Manza pues que te aproveche y que te den, que sarna con gusto no pica.

El Sr. este que mencionas -que de cocinar no sabía nada, porque no tenía ni idea de para qué servía el perejil...- dirá bobadas como puños pero no veas lo bien que se le da colocar a la familia. Y ahí le tienes ocupando un alto cargo.

Y lo de las rimas estas, "nasío pa matar", pues he llegado a la conclusión de que tiene que ser así. Que hay gente que nace con este único mensaje grabado en su cerebro. El resto vacío, por supuesto.

BIPOLAR dijo...

Ay Manza que soy mu brutota, que no quería decir "que te den" en el sentido literal (no sea que vayan y te den y me pese toda la vida)...
El caso es que esto es pura envidia, porque ya sea por activa o por pasiva te pasas las semanas dale que te pego a lo de comer, haciéndolo los demás por obligación y no por devoción.

Bueno, un besote y un palote.

manzacosas dijo...

Hola. Aquí el Manzsa de nuevo. Un saludo a todos.

Pues sí, MERCHE. Espeluznante, y seguimos sin aprender.

PEDRO. Estaremos en el XXI, pero ¿seguirán estando los militares en el XXII?

FERNANDO. Ya tengo cuido con la obispa Aguirre, que me cae fatal. En cuanto a militares, les conozco prudentes, pero los peores son los que indicas, los cretinos. Y el amigo de la pipa ha tenido una actuación como ministro nefasta. No aludí al Yak 42 por mero olvido y su actuación ahí fue sangrante, increíble. Ya procuro cuidarme. gracias, yu creo que tendremos que comentar más cosas. Poco a poco.

BIPO. Como si no me hubiesen dado ya a lo largo de mi vidita. Ah, y lo de comer lo aclaré, que iba a mal comer, o sea a comer fatal. Pero me ressarciré. Me espera una langostita en Donostia con unas cocochas de merluza y unos buenos embutidos y quesos donde mi amigo el ciego. Si tienes curiosidad busca en mis entradas antiguas la titulada LA CIEGUITA INTERESADA.

Repito que un saludo a todos. Y a ver qué se me ocurre meter esta tarde, si me da tiempo. Manza

Merche Pallarés dijo...

¡Te vas a Donosti, a comer una langostita y cocotxas! Mis platos favoritos... Piensa en mi cuando los estes degustando... porfa... Besotes, M.

manzacosas dijo...

Pues sí, MERCHE. Eso pienso hacer, irme a Donostia. Y que conste que te relaciono siempre tanto con Ibiza como con Donostia, mis dos sitios preferridos. Un saludo