
Cómo se ponen en Hacienda. Y es que si no presentas a tiempo un papelín, multa al canto. A ver si lo explico, que soy un poco burro. Como modesto ciudadano contribuyo al erario público (ese saco sin fondo del que primero cobran los funcios y luego con lo que sobra hacen chapuzas). Y cada trimestre debo presentar unos papelines. Llevo años haciéndolo, y nunca ha pasado nada. Muy bien. El año pasado presenté mis cuatro papelitos trimestrales, con unos números muy sencillos y todos iguales. Estaba chupado.
Mas he aquí que llegó enero del 2.007 y se me olvidó presentar el papelín resumen de los cuatro anteriores, o sea ese en el que hay que sumar cuatro cantidades. Simples sumas aritméticas que debe hacer el ciudadano (aparte de pagar), pues la maquinorra de la que disponen no está preparada para sumar, y, claro, no lo van a hacer los funcios cuando se lo podemos dar mascadito. Total, que recibo una carta en la que me dicen que debo presentar el papelín. Paso por allí y me indican amablemente cuál es el papelín a presentar (el del resumen con las sumas ya hechas), lo presento y aquí paz y después gloria.
Naranjas, porque me dicen que al haber presentado el papelín a requerimiento suyo, me incoan un expediente sancionador con una multita de 50.000 pesetillas. La sanción es leve. Nada se había dejado de pagar, y la máquina no sabe sumar (a lo que se ve tampoco los funcios tampoco), pero sí sabe sancionar, y de qué modo. Si por un simple olvido de esa mierda de papelín le caen a uno 50.000 pesetillas, y eso es leve, ¿qué pasará con lo grave?. Y con lo muy grave ¿habrá pena de horca? No creo, pues se quedarían sin contribuyentes a los que estrujar y lo que interesa en ese negocio es mantener al cliente sano y dispuesto a pagar. Madre mía, 50.000 chuchas por un olvido. A pagar. Y se me ocurre que si la justicia funcional mal y hacienda de maravilla, podíamos pasar el ordenador de hacienda a justicia y el de justicia a hacienda. Los ciudadanos encantados. Ah, y juro por mis santos antepasados, Santiaguito y Marusiña, que no se me volverá a olvidar lo del papelín. Lo juro. Facultad de Medicina. Diario de Burgos, 20.5.08